Borja Jiménez, en el Real Club Taurino de Murcia el día después de su encerrona en Madrid

Borja destacó su satisfacción por haber sido capaz de darle la vuelta a una tarde en Madrid que se puso a la contra y que pudo ser de triunfo de haber estado acertado con los aceros
MURCIA. Martes 09 de junio de 20226 – NdP – El Real Club Taurino de Murcia acogió en la tarde de ayer la comparecencia del matador de toros Borja Jiménez, quien visitó la ciudad el día después de su histórica encerrona en la Plaza de Las Ventas de Madrid.
Ante los aficionados que llenaron los salones del Real Club, el diestro se mostró especialmente amable, cercano y locuaz, manteniendo en todo momento la atención y el interés gracias a la sinceridad de sus reflexiones y a la sencillez con la que repasó distintos momentos de su trayectoria profesional.
Borja Jiménez destacó su satisfacción por haber sido capaz de darle la vuelta a una tarde en Madrid que se puso a la contra y que pudo ser de triunfo de haber estado acertado con los aceros: “Estoy orgulloso porque fui capaz de ir a la contra y, con la mente fuerte, pude cambiar la tarde”. Aunque reconoció que “si lo hubiese matado, la foto sería más bonita”, aseguró estar contento con su actuación tras reflexionar y analizar la tarde fríamente.
Durante el encuentro recordó que toda su carrera ha estado marcada por la capacidad de sacrificio y la superación personal, recordando los años en los que apenas pudo torear y cómo logró abrirse camino hasta consolidarse en las principales ferias. “Ha sido una carrera a sangre y fuego; cuando vas con el acelerador tan a fondo no terminas de disfrutar, pero sí encuentras una gran satisfacción personal”, explicó.
El torero también señaló que hoy disfruta especialmente del día a día, consciente de la exigencia de una profesión en la que “hay tardes en las que hay que apretar los dientes”. También habló de temas más personales, destacando la especial relación que le une a su hermano, el matador de toros, Javier Jiménez, y el apoyo incondicional que siempre ha recibido de sus padres.

































