Jorge Martinez y Marco Pérez, a hombros en Lorca.

Borja Jiménez perdió la puerta grande con la espada.
LORCA (Murcia). Martes 9 de junio de 2026 – Día de la Región de Murcia – Menos público del esperado en el histórico rehabilitado bonito coso de Sutullena, tan solo media plaza, en una tarde de cartel con argumentos y alicientes para una mayor respuesta de aficionados y público. El fuerte calor, posiblemente, dio más tirón a las playas en este festivo puente murciano.
Borja no defraudó, ni en su disposición ni en su verdad de cada tarde. Su lote y la espada condicionaron su actuación y resultado. Silencio en su débil y sin opciones primero. Su segundo bis, tampoco le dio juego para mayores lucimientos, puso todo de su parte, con la espada tampoco estuvo acertado.
Jorge Martinez, el totanero afronta una temporada muy díficil no apareciendo en carteles y plazas de importancia en los que estuvo la pasada campaña; la suerte no le acompañó entonces en compromisos claves en su incipiente carrera, y el toreo es una profesión muy dura y complicada, incluso ingrata. En este primer paseillo, ante sus paisanos, ha podido reverdecer ilusiones. Una actuación de solida firmeza, con el singular personal toreo que interpreta, le ha servido para coger moral y continuar con la ilusión de que vayan surgiendo oportunidades.
Marco Pérez, sigue siendo ese jovencísimo valor en alza que despierta desde emociones a miedos, por una aparente fragilidad ante los serios oponentes a lo que se enfrenta, que vence a fuerza de privilegiados conocimientos, valor frio y seco, y hasta osadía de desprecio a los altos riesgos que traspasa. Marco, tiene todos los alicientes para llegar a ser figura de época. El camino es largo y tortuoso, y esto, para él, acaba de empezar. Con descarado desparpajo resolvió dos faenas de mérito. Pudo tener mayor triunfo de acertar con la espada. Pasea oreja y oreja.
FICHA: Toros de Miranda y Moreno, desiguales de presentación y escaso juego. Borja Jiménez, silencio y ovación. Jorge Martínez, ovación y dos orejas. Marco Pérez, oreja y oreja. Entrada: Media plaza.

































