Rubén Pinar y Alejandro Peñaranda protagonistas de los “Martes Taurinos” del Real Club Taurino de Murcia

El encuentro permitió conocer en profundidad a dos toreros jóvenes pero con distintas trayectorias; la veteranía de Rubén Pinar, que está próximo a cumplir 18 años de alternativa, y la juventud emergente de Alejandro Peñaranda, quien confirmó la alternativa el pasado año. Pese a la diferencia generacional, ambos coincidieron en haber vivido la tauromaquia desde edades muy tempranas, marcados por una firme vocación.
MURCIA. Miercoles 29 de abril de 2026 – NdP – Los matadores de toros Rubén Pinar y Alejandro Peñaranda fueron los protagonistas de una nueva edición de los tradicionales “Martes Taurinos”, celebrada en los salones del Real Club Taurino de Murcia este martes, en un acto que congregó a numerosos aficionados y que fue conducida por el crítico taurino, José Francisco Bayona.
Rubén Pinar rememoró sus inicios, señalando que desde niño tuvo claro su camino, influido especialmente por su hermano. Durante su intervención, puso el acento en la importancia de la afición como pilar fundamental que tiene que tener un torero. Asimismo, reflexionó sobre la evolución personal y profesional que otorgan los años, destacando la necesidad de fijar objetivos a corto plazo que mantengan la motivación y permitan expresar en el ruedo lo que el torero siente. Pinar también subrayó el esfuerzo constante que implica la profesión y su compromiso diario por seguir creciendo y ofreciendo al público una mejor versión de sí mismo.
Por su parte, Alejandro Peñaranda ofreció un relato cercano de sus comienzos, marcados por la afición que fue creciendo en él al ver toros en televisión en casa de su abuelo, pese a no contar con antecedentes familiares en el mundo taurino. Recordó con especial cariño su etapa en la escuela taurina de Albacete, a la que ingresó con tan solo 13 años, calificándola como una etapa muy feliz y asegurando sentirse un afortunado por haber podido formarse en ese entorno. El joven diestro también repasó algunos de los momentos clave de su reciente trayectoria, como su alternativa, que finalmente tuvo que celebrarse en Tarazona tras no poder hacerlo en Valencia, y su posterior confirmación en Madrid, en el marco de la Feria de San Isidro. Reconoció la dificultad que entraña jugarse parte de su carrera en estas plazas, pero también destacó el valor de aprovechar las oportunidades. Peñaranda incidió en su filosofía actual, centrada en el trabajo diario y en no mirar más allá del presente.
Ambos toreros coincidieron en señalar que el mayor reconocimiento al que aspiran es el de los aficionados, poniendo en valor no solo la dimensión artística, sino también la humana. En este sentido, Peñaranda expresó su deseo de ser recordado como un buen torero y una buena persona, una idea compartida por Pinar durante el coloquio.
































