La Escuela Taurina de Murcia «El Toreo», en la Feria de Blanca renueva su buena imagen un año mas.
Diego Jose Marin, Jose Antonio Belmonte e Ivan de Benito dieron una gran dimensión de futuro.



Lunes, 17 de agosto de 2026. El Balance de la Escuela Taurina de Murcia en la Feria de Blanca / Por Luis Sanchez «Guerrita». La Escuela Taurina de Murcia “El Toreo” en su paso por la feria de Blanca 2026, ha vuelto a dejar la impronta de alumnos que alumbran el futuro del toreo en Murcia, ya que en cada novillada con picadores celebrada, y con el aliciente de cada una de ellas, se ha respirado un soplo de aire fresco cuando ésa ilusión desbordante del que comienza y todo es entrega y ganas de ser se transmiten en cada gesto, en cada lance.
Se lidiaron 3 novillos de Alvalle, que dieron juego dispar, destacando el lidiado el día 16 por Ivan de Benito, que fue sencillamente sensacional y al cual se le dio la vuelta al ruedo.
Domingo, 10 de agosto.- Diego Jose Marin, de Barranda (Caravaca ), se entregó en una faena que no le puso fácil el novillo, porque a pesar de que tenía recorrido, éste reponía mucho y un novillero con poco rodaje, lo que podía hacer es lo que hizo Diego José, que es entregarse al máximo y demostrar que quiere ser torero, Le fueron concedidas 2 orejas.
Jueves, 13 de agosto.- Tras una lidia accidentada no le puso las cosas fáciles a Jose Antonio Belmonte el novillo de Alvalle, pero de nuevo se puso de manifiesto que cuando se quiere de verdad, se vencen todas las adversidades, y fue lo que hizo el novillero de la Hoya de Lorca, intentarlo una y otra vez sin arredrase en ningun momento, sino que por el contrario cada vez lo hacía más de verdad y al finalizar se le pidieron con fuerza las 2 orejas, y el presidente solo concedió una.
Domingo, 16 de agosto.– Con el extraordinario novillo de Alvalle no era fácil estar a su altura, algo que sí consiguió Ivan de Benito, pues de principio a fin dio sensación de ser un novillero que hubiese toreado más de lo que realmente lleva en su haber, ya que la torería, la forma de colocarse y la de ejecutar cada lance fueron un anuncio de lo que puede ser en un futuro no muy lejano. Se le concedieron 2 orejas con fuerte petición de rabo.
En la línea de aire fresco que destila la Escuela Taurina de Murcia, cada tarde se realizaron quites al alimón por sus alumnos rescatando así suertes antiguas.
Al finalizar la feria la sensación era unánime “EN MURCIA EL TOREO TIENE FUTURO”

































