Antonio Aparicio, silencios de respeto en Villaseca de la Sagra.

El murciano acaparó la atención del respetable por su acusada personalidad, la impronta de su toreo de valor seco ante dos novillos, con auténtico trapio de toros toros, muy serios; dificil el primero, papeleta que solventó con capacidad y recursos; con el que cerró plaza, con su personalisimo toreo al natural de inspiración, dejó ante una entendida exigente afición pasajes para el recuerdo; con la espada perdió trofeos.
VILLASECA DE LA SAGRA. (Toledo). Jueves, 10 de septiembre de 2026 – Último festejo del Certamen «Alfarero de Oro». REDACCIÓN.- (Foto de archivo TNM de la pasada Feria Taurina del Arroz de Calasparra) – Gran ambiente con mas de tres cuartos de entrada en el cierre de certamen con los novillos de Cuadri, excelente presentación, muy serios y muy astifinos.
El murciano Antonio Aparicio dejó su impronta de toreo de gran personalidad y frescura, un toreo de salir a por todas, sin alivios ni probaturas, con arrojo de valor seco que llegó a los tendidos. Y Aparicio se enfrentó a dos oponentes con auténtico trapio de toros y la importancia siempre complicada del torista hierro de Cuadri.
El de Torre Pacheco se ganó el respeto de una exigente afición, con dos serios ejemplares de distinto complicado comportamiento; incierto y sin entregarse fue el imponente primero de su lote. Tuvo opciones en el que cerró plaza, una faena maciza, compacta de estructura, con muletazos hondos al natural, con ajuste, muy ligados, que brillaron especialmente. Tuvo trofeos en la mano que perdió en una tarde de infortunio con la espada.
FICHA: Novillos-Toros de Cuadri, imponentes, con trapio de toros, astifinos, complicados y exigentes. JOAO D’ALVA, silencio (aviso) y silencio (aviso). JESÚS DE LA CALZADA, ovación (aviso) y oreja (aviso). ANTONIO APARICIO, silencio (aviso) y silencio (dos avisos). Entrada: Mas de tres cuartos.
CUADRILLA: Destacar en la lidia a Ivan Garcia, que puso al público en pie en banderillas. Como también hay que citar la siempre arriesgada entrega de el «Niño del Barrio», como siempre, entrega que le hacen pagar el alto precio de muy apretados riesgos. Una tarde más, el «Niño del Barrio», siempre bullidor, pendiente de todo, estuvo muy metido en la lidia, muy activo en la brega, tras un apretado lance en la cara del novillo-toro se trastabilló y cayó en la cara ante semejante imponente ejemplar de Cuadri, que hizo por él, fue un verdadero milagro que escapara de un grave percance.
































